jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Hacia donde voy?

A veces vemos en la vida de los demás las cosas que tanto tememos en las nuestras. Me explico, muchos tenemos miedo de comprometernos casi con todo o quizá haga mal hablando en plural; pues al menos yo si temo a muchas situaciones quizá por el temor al fracaso o quizá por el temor al éxito. ¿Cómo saber? No tengo ni la  menor idea.

Hay días en los que te despiertas en casa y sientes que no vas para ningun lado, es como remar a la deriva esperando llegar a un mejor destino y sin embargo no llegas a ningún lugar, una experiencia en definitiva sacada de la mejor novela, donde al personaje lo embargan sentimientos tales como la depresión, el miedo, la felicidad, la exitación o los deseos suicidas. 

¿Acaso de niños nos prepararon para esto? pienso que no; talvez, y solo talvez haya algunos verdaderos afortunados que sus padres o encargados los prepararon para todo. ¿Y entonces en todo este conjunto de tribulaciones dónde queda la fé? exactamente donde debía de estar en la energía que mueve nuestros motores para seguir respirando, caminando, riendo o incluso sufriendo.

¿Complicado? Pues sí y sí, muy complicado ¿Acaso alguien puede comprobar científicamente la inexistencia del espíritu? pienso que no, quizá aquellos que tampoco están listos para afrontar un juicio en el plano espiritual también lo niegan por miedo simplemente a un nuevo compromiso,bloqueandolo de su sistema consciente. 

Por ejemplo un señor ateo que conocí, cuando tú le preguntabas sobre sus creencias el contestaba tajantemente: Gracias a Dios yo no creo en nada! ¿Notas la dualidad en esto?

La fé mueve el espiritu incluso hoy en día donde pareciera que solo las sensaciones físicas gobiernan las decisiones de los hombres y mujeres en todos los rincones del mundo. Haz meditado como es debido?, has orado como es debido?, has alabado como es debido? te has preguntado alguna vez si lo estas haciendo bien cuando NO obtienes respuesta alguna ha tus peticiones, quiza las personas solo por curiosidad deberíamos de dedicar parte de nuestro día a investigar como meditar, orar o alabar correctamente y quien sabe quizá y solo quizá obtengamos una respuesta que nos deje sin aliento, he tenido la fortuna de tener varias respuestas de este tipo y sin embargo no puedo negar que mi fe gran parte del tiempo prende de un hilo.


Bueno espero que tengas un día genial, lleno de risas, problemas, alegrías, tristezas y buenos y malos recuerdos; ese es el verdadero sentido de la vida, sentirte vivo y retado a cada momento.

Mi consejo final para hoy: sonríe! aunque aparentemente no haya motivo para hacerlo; sonríe! 

1 comentario:

Anónimo dijo...

buena reflexión... habemos más buscando respuestas, me gusta el blog